Cuando llegue a casa de Salvador para comenzar con nuestra entrevista, me estaba esperando con una pequeña libreta donde había escrito textualmente “San Pedro ha sido siempre la despensa de Marbella. San Pedro tenía terrenos y Estepona y Benahavís barcos mercantes”.
P. Salvador, explícame ¿qué significan estas palabras?
R. Esto significa que la gente de Marbella, en tiempos de la colonia, venían a San Pedro para pedir trabajo o simplemente pedir comida, porque la Colonia por aquellos años daba de comer a muchas personas. Lo de los terrenos de San Pedro es porque por aquel entonces las lindes de la Colonia llegaban hasta Cancelada, entonces los barcos mercantes que venían a Benahavís o Estepona desembarcaban en los terrenos de la colonia. Esto te lo cuento para que te hagas una idea de la importancia de la Colonia de San Pedro por aquel entonces.
P: Salvador, cuéntanos algo sobre tu vida en la Colonia cuando era niño.
R: Tengo ochenta y seis años, y viví en la Calle Pizarro nº 38, por aquel entonces San Pedro tenía tres calles y un puñado de casas, mi padre trabajaba para la Colonia haciendo todo tipos de trabajos, tanto en el campo como en la fábrica de la Azucarera. Mi madre era ama de casa y crió trece hijos.
Cuando niño pasaba todo el día en las calles cercanas a mi casa jugando al escondite, porque por aquel entonces no teníamos otra cosa con la que jugar.
P: ¿Fuiste a la escuela Salvador?
R: Fui a una escuela que le decían el Hospital, en la carretera general en tiempo de la Colonia. Allí estudié hasta los once años, hasta que comenzó la guerra y deje el colegio, para dedicarme a ayudar a mi familia en un campo que tenían mis padres.
P: ¿ Qué otros trabajos realizabas?
R: Cuando tenía unos catorce o quince años me acuerdo que me dieron un mulo y me mandaban a llevar los partes de guerra a la carretera de Ronda, por la zona del Madroño a una venta que había, y allí me estaban esperando los soldados para que les entregara los partes que me daban en la Colonia.
P: ¿Y después de la guerra a que te dedicaste?
R: Ya cuando fui un muchachote, me fui al “Alcornocal” (hoy en día El Paraíso) y estuve trabajando de “gaña” (es la persona que trabaja con una yunta de toro), y cuando el guarda de aquella finca se fue, me dejaron a mí de guarda jurado. Recuerdo una anécdota de aquella época que te la voy a contar, tenía yo unos 25 años, y tenía una novia en Estepona que iba a ver de vez en cuando montado en mi bicicleta y con mi traje de algodón. Estando un día con mi novia en un kiosco de Estepona, alguien puso un petardo muy potente, y saltaron todos los cristales del kiosco, y la gente que estaba dentro incluido yo, saltamos por las ventanas que se habían roto. Cuando salí a la calle, cogí mi bicicleta y corrí todo lo que pude camino de vuelta el “Alcornocal” que era donde yo vivía y trabajaba, y estando cerca de mi casa, me paró la Guardia Civil, porque ya estaban buscando a los que habían puesto el explosivo en el kiosco, pero cuando le vieron la Guardia Civil me reconocieron y me dejaron pasar ya que yo les dejaba a ellos cazar en la finca donde yo era guarda jurado.
P: Me han dicho que te fuiste a Marruecos ¿es cierto?
R: Un par de años después me propusieron irme a Marruecos como “Capataz del Algodón”, y allí conocí a mi mujer Leonor con la que me case en el año 54, y seguidamente nos vinimos a vivir a España, bajándose mi mujer por primera vez en el año 54 en la venta del ventorrillo que era donde paraban los autobuses por aquel entonces en San Pedro. Recién casado me fui a vivir a Granada volviendo nuevamente a San Pedro en el año 63. Cuando llegué a San Pedro en aquel año, la zona donde yo me crié de niño seguía estando igual, la C/ Pizarro, la Calle “En medio”, la C/ Lagasca y la 19 de Octubre, pero ya teníamos varios comercios, la tienda de Juan Prieto que era como un kiosco, la tienda de Juan García, que allí vendían de todo, la tienda de Ramirez (hoy bar Ramirez) que vendían solo comida, y La Pavoni de la familia Vargas que también vendían comida. El bar que nosotros visitábamos era el Bar Ratón, donde pasábamos la noche vieja.
P: No quiero terminar esta amena entrevista sin puntualizara que la familia de este Sampedreño, más concretamente sus abuelos eran propietarios de terrenos en la Colonia, los cuales vendieron al Marqués del Duero cuando este llego a esta zona. Un tío de Salvador (Esteban Guillen) fue Guarda Mayor de la Colonia, y el padre de Salvador fue uno de los jefes de la Azucarera. Cuando la Colonia se vendió todos pasaron a trabajar en el campo.
OSP
Mª Luisa Parra


